Querida yo;
Un año más estás aquí, frente al pc, redactando una nueva entrada en tu "diario blog". Una que puedas leer exactamente dentro de un año y en la que puedas hacer retrospectiva para poder seguir mirando hacía delante. Espero que en cuanto la leas, esta te dé las fuerzas suficientes para seguir luchando, porque te lo mereces, mereces ser feliz.
Como han cambiado las cosas, ¿eh?
¿Recuerdas como lo pasaste el año pasado, e incluso, el anterior?
Sí, es verdad. El año pasado fue cuando comenzaron todos los cambios, unos más sutiles, otros en cambio, más abruptos. Pero bien sabes de buena tinta, que todos ellos eran necesarios para ser la que eres a día de hoy.
¿Recuerdas cuando empezaste a decir "no"? Al principio costó, porque la gente que te rodeaba estaba acostumbrada a hacer de ti lo que ellos quisieran. Pero... ¿A que luego comenzaste a sentirte mejor contigo misma?
¿Recuerdas incluso cuando pusiste punto y final a dos historias que lo único que hacían eran mantenerte atada y anulada en una vorágine de toxicidad sin remedio? El comienzo fue muy duro porque enterraste una, y al muy poquito tiempo, tuviste que enterrar otra.
Fue un luto de casi un año.
Pero mírate... Después de todo, aquí estás. Viva.
Sí, ya sé exactamente lo que estás pensando y déjame decirte que eso es algo irremediable. Las cicatrices están, y van a seguir estando hoy, mañana y siempre para recordarte quién eres.
Habrá días en los que ni recuerdes que están, otros te tropezarás y éstas volverán a doler o incluso puede que vuelvan a sangrar. Pero recuerda que después de todo, eres tú misma quien tiene en su poder la aguja e hilos necesarios para volver a reconstruirse. Para levantarte y seguir andando hacía delante hasta que la vida quiera.
Recuerda también en ésos momentos apoyarte siempre en las poquitas personas de tu entera confianza. Ésas que han estado a tu lado en las buenas y en las malas. Las que te han tendido su mano en los momentos difíciles. Las que han hecho hasta lo imposible por volver a verte bien porque, cuando te va bien, son las primeras en alegrarse y cuando te va mal, las primeras en preocuparse y volcarse.
No olvides seguir queriéndote y valorándote por encima de todo y de todos, porque eso también es muy importante. Sí, lo sé... Ésa siempre fue una de nuestras asignaturas pendientes pero mírate, poco a poco, lo estás consiguiendo.
Poco a poco has vuelto a verte guapa frente al espejo, has vuelto a vestirte como se te da la reverenda gana sin importar el "qué dirán", has vuelto a sonreír de verdad, de corazón... Desde las entrañas. Y como consecuencia de ello, poco a poco, has vuelto a quererte no sólo físicamente, si no interiormente.
Recuerda que eres amor y bondad.
Pasado, pisado.
Felicidades, mi niña (y no sólo por tu cumpleaños... Ambas nos entendemos).
Comentarios
Publicar un comentario