Ir al contenido principal

Mis reflexiones a tus reflexiones

Bien... ¿Por dónde empiezo?

En primer lugar y para ser totalmente honesta, cuando leí tu entrada, se me pasaron muchísimas cosas por la cabeza. Una de ellas (la más acertada en mi opinión) era el hecho de evitar a toda costa el contestarte para evitar males mayores. Pero, como de cada situación siempre co-existen dos versiones, y además, hay cosas que tú a día de hoy, desconoces por completo, me he "animado" a responderte. Sólo espero que después de hacerlo, me sea más "fácil" seguir adelante, porque cuesta y duele.

Para entender bien la situación y así poder empezar desde el principio, tengo que dar media vuelta y echar la vista atrás. Más o menos a finales de julio, principios de agosto del año pasado. Sé de muy buena tinta que tanto tu como yo conocemos la historia de sobra pero, para mí es importante partir de ésa base. Intentaré no obstante, ser lo más breve que pueda con ésta parte.

Comenzamos...

Después de muchas idas y venidas entre nosotros dos, para esas fechas, ambos habíamos recuperado el contacto nuevamente. Al principio todo iba bien. Sin embargo, conforme pasó el tiempo, la cosa se fue deteriorando... Por entonces (como recordarás), yo estaba atravesando una etapa bastante amarga (personal y económica). Motivo por el cuál, al considerarte MI MEJOR AMIGO, terminaba contándote alguna que otra cosa que me afectaba, buscando con ello un simple apoyo o feedback por tu parte. Al inicio, todo "parecía" ir bien, pero de buenas a primeras tu actitud para conmigo cambia de forma totalmente drástica. Provocando de ésta manera que de hablar prácticamente a diario y a todas horas entre nosotros, pasemos a un completo mutismo por tu parte, o incluso a enviarnos una simple canción al día (con suerte). Yo, que era conocedora también de tu situación, de que también arrastrabas tus propios demonios internos y además, no quería caerte pesada, decidí darte tu espacio no sin antes hacerte saber que si me necesitabas y me buscabas, allí me ibas a tener. Porque te quería, y mis sentimientos por tí cada vez eran más notables ¿Qué hiciste tu? Seguir en la misma tónica del mutismo.

De hecho, ahora echando la vista atrás, recuerdo que para entonces ya te había pedido el favor en varias ocasiones de que vinieras a mi isla, porque estaba pasando un muy mal momento y te necesitaba conmigo. Y puesto que mi situación económica no me permitía en ése momento ir para allá, te pedí el favor. ¿Tu respuesta a mis ruegos? Que no podías, porque para ello tenías que tirar de tus ahorros y no era viable para ti. 

Perfecto. Aún así y pese a lo lamentable de la situación, ésta que está aquí te respetó y no tiró la toalla en ningún momento. Es más, seguí esperando pacientemente una buena explicación que llegó unos días después, en forma de mensaje hiriente. Dicho mensaje decía literalmente lo siguiente (y por favor, te pido que lo retengas en mente porque para más adelante en ésta misma entrada, seguramente necesites revisarlo):

"El destino es caprichoso, y le gusta jugar sus cartas a su manera, ¿qué quiero decir? que no me sentía preparado para comenzar una relación, pero he conocido a una chica (de Tenerife) que entiende bastante bien el tema de la ansiedad (también está tomando orfidal) y me calma, hemos tonteado y... Hay cierta conexión. Y si todo sale bien, el finde del 12 de agosto estaré ahí, viendo las perseidas desde el Teide. Espero que no sientas que te estoy "dando por culo" con esto, te lo comento por lo que me habías dicho con anterioridad y porque supuestamente, eres mi amiga".

¿Qué hice yo después de semejante baño de realidad? Pese a que me jodió soberanamente no ya el hecho de que fueses a iniciar nada con nadie (eso es secundario), sino más bien que para alguien nuevo sí estuvieses dispuesto a tirar de tus ahorros para venir, y para mí, que me conoces desde que era una puta cría y jamás y nunca te pedí nada, pasaras tres pueblos de venir sabiendo como estaba en ése momento... A pesar de todo eso, saqué las fuerzas de dónde no las tenía, y te deseé lo mejor de buen modo y con buenas palabras, porque sí, eso es AMOR, querido. Desear el bien y la felicidad a la persona que quieres, sea contigo o no... ¿Te suena?

No obstante, para entonces también decidí quererme un poquito a mi misma, desaparecer de tu vida, y dar éste capítulo por zanjado de la mejor de las maneras porque fue tal el daño que me hiciste con semejante puñalada, que cualquier atisbo de sentimientos bonitos por ti que hubiese florecido en mi interior, te los cargaste ésa noche, de un plumazo.

Mientras tanto, por mi parte en ése lapso de tiempo intento poner un poco de orden en medio de tanto caos y parece que lo voy consiguiendo. También, conozco gente nueva que me ayuda muchísimo a sobrellevar el duelo de tu partida y al cabo de los meses, cuando siento que mi corazón ha empezado a curar, me mentalizo de que para poder cerrar el círculo y seguir hacía delante, debo mandarte un último mensaje, ponerte las cartas encima de la mesa y serte totalmente honesta con lo que ocurrió. Pese a las continuas advertencias por parte de la gente que me rodeaba de que no lo hiciera, me pasé por el forro del coño sus recomendaciones y comencé a tratar de escribirte (proceso que me cuesta unos cuantos días de llevar a cabo, pero termino haciéndolo).

Finalmente, nos reencontramos en octubre y casi parece que el tiempo no ha pasado para nosotros. Me cuentas tus cosas, yo las mías... En fin, como si nada.

Para entonces, tu aún seguías con la chica por la cuál me dejaste en "shock" pero honestamente fue algo que no me importó en lo absoluto. Tal y como te dije en ése entonces, si tu eras feliz, yo era feliz. Sin embargo, con el pasar de los días, terminas comentándome ciertas cosas sobre la relación que, a mi punto de ver (y al de algunos de tus amigos) no eran muy "normales". Aún así, ésta que está aquí guarda silencio para no interferir lo más mínimo en tu vida, ni en tus decisiones pero claro... Tu empiezas a pedirme consejos, a insistir y yo termino contestándote con un "Cariño, date cuenta".

Pese a ello te dije mil veces antes de que la dejaras, que pensaras bien las cosas. Que hablaras con ella o algo. ¿Tu respuesta? Que ya estaba todo dicho y que entre todos, te habíamos abierto los ojos al respecto. Pues bien, durante todo el proceso estuve a tu lado, de hecho me mandabas capturas de pantalla de los mensajes que le enviabas a ella sin tan siquiera yo pedírtelo. Bien, por fin parece que la cosa va para delante y que nuestra amistad va tomando unos cimientos sólidos y genuinos. Poco a poco pactamos el vernos nuevamente, y el día elegido para ello es el 6 de noviembre (día que a mi tampoco se me borrará JAMÁS de la mente porque fue ahí, cuando confirmé que mis sentimientos por ti, eran reales y nada impostados).

Después de éste día, pactamos el volver a vernos pero ésta vez en su isla, quedándome con contigo en casa de tus padres por un fin de semana. Las cosas iban relativamente bien (salvando un pequeño mosqueo por parte de tu madre, con motivo de las risas que nos cogimos la noche anterior al encuentro por teléfono hasta las tantas de la madrugada). Todo iba bien hasta que la noche del sábado al domingo, aconteció algo que por respeto ya no a ti, si no a lo que tuvimos, no voy a narrar públicamente, pero sabes muy bien de lo que hablo.

Yo, que me encontraba en una casa ajena que no era la mía, en una isla totalmente desconocida hasta el momento y sin saber como llegar a Agaete... ¿Qué podía hacer? Estaba bloqueada, totalmente asustada y con una persona al lado que había jurado y perjurado que me cuidaría por sobre encima de todas las cosas. ¿Cumpliste tu palabra? No. Aún así, por AMOR (nuevamente) te dije que para mantener las apariencias con tus padres podías decirles que habíamos discutido. Que habías dicho algo que no me había gustado y punto. ¿Porqué? Por ti, porque te amaba.

Pues efectivamente, desde ese momento, tus padres empiezan a verme con malos ojos y yo, ¿qué hice? Asumirlo como una campeona, para protegerte. (Si eso no es amor, que baje Dios, Alá o quien sea y me lo diga de frente, por favor).

Desde entonces, comienzo a atormentarme con la idea de que tus padres jamás me aceptarán, algo que termina afectándome bastante pero que no obstante, callo y sobrellevo en silencio para evitar hacerte daño.

Más adelante, en medio de una conversación telefónica conmigo, decides mandarle un par de whatsapp a tu ex pareja, para reclamarle lo pactado y que ella no había cumplido (tampoco voy a explicarlo por aquí, sabes bien a qué me refiero y es tu intimidad). ¿Mi consejo al respecto? Que lo dejases estar, y que dieses eso por perdido.

Sin embargo, como parece que si tú no das la puntada final no estás tranquilo, haces caso omiso a mis consejos y decides escribirla para increparla y reclamarle lo que te tenía que dar. Como ya me suponía, la cosa no acaba bien y para evitarte un mal mayor con el color que había cogido vuestra conversación, mi hermana y yo te sugerimos que acudas a las autoridades para que te puedas cubrir las espaldas porque, créeme, hay mucha gente mala por el mundo y yo, personalmente no quería que te ocurriera nada malo, ni que te comieras una denuncia sin necesidad. ¿Qué recibo a cambio? Escuchar al otro lado del teléfono a tu padre, como me pone verde a mi y a mi hermana sin necesidad, como si la culpable de ésa  situación hubiese sido yo cuando en realidad, el que propició toda ésa situación... Fuiste tú.

Vuelven los temores de no ser aceptada por tus padres y con ellos, los sentimientos encontrados de que quizás, tienen razones más que suficientes para no querer que esté a tu alrededor. Sintiéndome culpable, miserable y cada vez más y más inferior. ¿Termino contándotelo? No, en vez de eso sigo guardando silencio porque sé muy bien que en ése momento, tienes mucho peso encima de tus hombros y no quiero crearte más malestar, si no mas bien todo lo contrario.

Posteriormente mencionas que hubo altibajos entre los dos (cosa muy normal por otra parte si tenemos en cuenta todo el peso que ambos, tanto TÚ como YO teníamos y a día de hoy tenemos que cargar psicológicamente hablando porque... spoiler: Las relaciones, de cualquier tipo, son así. Unos días estás mejor, otros peor. Pero en eso consiste el AMOR. En hablar las cosas, en amoldarse, en comprenderse, aunque cada uno de nosotros tengamos nuestros propios tiempos para ello).

Llega el día de Navidad, y las cosas se descontrolan. Por mi parte, he de reconocer que no recuerdo muy bien el motivo de la "pelea", pero sí es cierto que yo ya llevaba bastante mierda encima que, antes de contarte, preferí callar una vez más por ti, porque quería verte bien, feliz, y no causarte más dolores de cabeza con mis problemas (nuevamente AMOR).

¿Qué fue lo que me ocurrió ese día? Para empezar, tuve noticias de mi padre. Por lo visto su salud volvió a resentirse, y tuvieron que operarle de vida o muerte. También me enteré de que llevaba semanas ingresado en el hospital, bastante jodido. Y vale, que mi padre no es que sea santo de mi devoción pero tío... Es mi padre y de hecho intentó ponerse en contacto conmigo vía telefónica. ¿Yo? me negué. Es algo con lo que cargaré toda mi vida pero... ¿Qué mas da? Mis problemas no son nada comparados con los tuyos (sarcasmo).

Por si esto fuera poco, mi hermana recibe en casa de mis padres una carta de impago y desahucio por la hipoteca. La casa de mis padres, un sitio plagado de recuerdos y por el que mi madre luchó incansablemente hasta el día de su muerte... Perdido, porque mi padre es un inconsciente de mierda.

Pero ya, para poner la guinda sobre el pastel, también tengo movida en mi propia casa con mi ex pareja por los roces propios de la convivencia y porque además, decido serle franca de una vez por todas y decirle que siento cosas por ti. Además de esto cuando coincidimos ambos en casa, ya la situación es insostenible pero claro, al no tener dónde ir... ¿Qué mas cojones te quedan que quedarte y seguir aguantando? A sabiendas por supuesto de que así, sólo le estas ocasionando más daño a él, una persona que lo único que ha hecho ha sido cuidarme y protegerme... Y por supuesto, daño a mi misma porque créeme que dormir teniendo al lado a tu ex pareja, es JODIDAMENTE duro.

Para rematar la experiencia en navidad, ése día tu cometes la locura de poner el coche a 210 km/h por la carretera en busca de "adrenalina". Por mi parte, en ésa ocasión decido no recriminártelo porque, con anterioridad ya lo había hecho (te recuerdo que no era la primera vez) y no había valido de absolutamente nada puesto que, me habías prometido no volver a hacerlo... ¿Y tú qué hiciste? Romper tu promesa, UNA VEZ MÁS.

Aún así, se intentan arreglar las cosas entre nosotros y continuamos hacía delante (guardándome por supuesto, todo lo que me estaba atormentando, que no es poco, para evitarte un mal mayor a ti).

Llega fin de año, para entonces yo ya estaba absolutamente hundida, cansada y vacía. Cada día me reclamabas mas atención, más mimos y yo no podía corresponderte porque lo único que quería, era desaparecer. Aún así la noche anterior intento que no se me note demasiado, y te aporto un chute extra de atenciones (ése que quizás, yo necesitaba más que tú). Luego al día siguiente, recuerdo que escribí un tweet en el que expuse básicamente que estaba en la mierda, y que quizás lo más sensato, era apartar de mi vida a ciertas personas que en vez de sumar, me restaban (reconozco que no fue una buena idea, y desde aquí te vuelvo a pedir disculpas por ello. Espero que después de conocer los nuevos datos que te faltaban, logres por fin, comprenderme un poquito más).

Por tu parte, recibo un mensaje al móvil en el que me preguntas si ese tweet va por ti, y que si finalmente no voy a ir para allá, que te lo diga para anular una reserva y no perder el dinero... ¿Sinceramente? Me dolió. No sé si fue un pretexto para acercarte a mí en ése momento o qué pero vamos, me dolió muchísimo que precisamente en ése momento, lo que te preocupara "supuestamente" era no perder una reserva de 50 cochinos euros.

Cansada, abatida y sin fuerzas, decido dar un golpe en la mesa y acabar con lo nuestro (lo que fuese que teníamos) sin decirte nada de lo que realmente me pasaba. Porque entre tantas movidas, sentí que te sobraba, que había dejado de sumarte y no quería ser una carga para ti (vuelta a los temores y los miedos de agosto, porque para entonces me abrí y te conté muchas cosas que me preocupaban y tu terminaste cansándote y yéndote y eso, ÉSO era precisamente lo que no quería que sucediera).

Dejo de molestarte e intento hacerme a la idea de que te he perdido una vez más sintiéndome como una mierda, sin embargo, el día 2 recibo un sms en mi móvil donde me cuentas de forma muy escueta e impersonal que te han despedido. Yo, que lo único que quería era ayudarte, apoyarte y protegerte (una vez más), me paso por el arco del triunfo mis temores, mis pesares, mis problemas y acudo a tu llamada para apoyarte como buenamente pude. La cosa parece haberse solucionado, al menos "parcialmente" pero, por dentro, seguía herida de muerte...

El día 4, al enterarme de lo de tu endocrino, me dio un ataque de ansiedad brutal y... ¿Adivina quién se lo gozó? Sí, precisamente, se lo gozó J. (Si no me crees, puedes preguntárselo tú mismo)... No te dije nada para (una vez más) no preocuparte en exceso (AMOR). Aún pese a todo, me volqué de forma incondicional contigo porque te quería, te amaba y no soportaba la idea de que te pasara algo malo.

Por todo ello, decidí (una vez más) pasar por encima de muchas cosas y muchas personas, e incluso tuve los cojones de pedirle el favor a mi ex pareja, para que me dejara dinero prestado y poder comprar unos billetes para así poder ir a verte, vernos, darte un abrazo y apoyarte en ése duro trance. Fueron dos días que no voy a olvidar en la vida... Me dio igual todo lo malo que nos rodeaba porque por encima de todo, estaba contigo y tú me hacías feliz, inmensamente feliz y eso era lo único que me importaba.

Día 15, ése día estaba en la mierda. Tuve que aguantar al teléfono los reproches propios de mi otra hermana, que me llamó para decirme poco más, que estaba siendo una mala hija por no tenderle la mano a mi padre en ésos momentos tan jodidos. Para colmo, también tuve un día pésimo en el trabajo y además, hacía relativamente poco que me había enterado de que mi hermana me había vendido un equipo de música que mi madre me legó en vida y que yo dejé en mi habitación, confiada de que al ser una herencia, se me respetaría. Frustraciones y dolor en masa... Un cóctel de emociones bastante peliagudo de llevar. Es ése día cuando por la tarde, me escribes diciéndome que me necesitas. Yo por mi parte, intento decirte de modo sutil que yo también estoy tratando de hacer frente a mis propios demonios y que por desgracia, no estoy de ánimos para hablar por teléfono (porque sí, sabía que si hablábamos, explotaría y terminaría contándotelo todo y no... Tú no tenías que cargar con todo eso... Sé que me repito, pero eso es AMOR, es mi manera de proteger a la gente que quiero, a la gente que me importa y tú, eras uno de ellos).

Como es lógico, ésa noche tampoco me encontraba con fuerzas para contestarte al mensaje "tocho" que me enviaste de buenas noches. Pensé que era mejor no contestarte pero, como sé como eres y que tienes un problema ansioso, decidí contestarte para calmarte un poco, eso sí, de forma extremadamente escueta e impersonal (sí, lo reconozco).

Al día siguiente, vuelves a escribirme con un "te echo de menos". Es ahí cuando me derrumbo y no puedo contestarte, no me sale, y menos después de haber cometido la "cagada" de volver con mi ex en un momento de total y absoluta vulnerabilidad, confusión e indefensión. No sabía qué hacer, a quién acudir, ni qué decirte... Sentí que ya la había cagado tanto, que ya la habíamos cagado tanto que ya no había vuelta atrás.

Decido asumir mis cagadas, ponerle fin a la historia para así evitar hacerte más daño a la larga y para ello tomo como referencia tu mensaje hiriente de agosto. Quería que fuese tan condenadamente duro, que no te quedasen más narices que hacer lo mismo que yo hice en ése momento: Bloquearte y desaparecer porque yo, no era capaz de hacerlo. Aunque también he de reconocer que creí que terminarías dándote cuenta de que prácticamente era un "copia y pega" del tuyo de agosto pero... Sabiendo que tu memoria es como la de Dory, decidí tomar el riesgo.

A continuación, voy a citarte mi mensaje (compáralo con el tuyo de agosto, por favor, así comprenderás con más exactitud, lo que trato de explicarte):

"El destino es jodidamente caprichoso, y le gusta jugar sus cartas a su manera, ¿qué quiero decir? que creía que lo mío con mi ex se había acabado, pero realmente no fue así del todo. Desde el 31 he estado dándole vueltas al asunto (tu fuiste consciente de ello porque te lo hice saber). Yo y el hemos hablado largo y tendido y finalmente... Hemos decidido darnos otra oportunidad. Y si todo va bien, y la cosa va para delante, probablemente el año que viene nos casemos. Espero que no sientas que te estoy "dando por culo" con esto. Te lo comento porque nos prometimos sinceridad y porque supuestamente, eres mi amigo".

¿Lo comprendes ahora?

Aún así, no me bloqueas y yo me frustro por ello, sabiendo que la decisión voy a tener que tomarla yo tarde o temprano, aunque me joda, si quiero evitarte y evitarme un mal mayor.

Unos días después, acudo a urgencias por la caída que sufrí en casa y de la que tu eras consciente porque los dolores eran insoportables y la hinchazón no bajaba, más bien todo lo contrario. Salgo de la consulta, jodida y sola porque me han dado la mala noticia de que básicamente, si en una semana o dos como mucho, no baja la hinchazón con la medicación y  las indicaciones médicas, tendrían que drenarme el líquido, con todo lo que ello conlleva. Por un breve momento, se me pasa por la cabeza acudir a tí como amigo, puesto que me habías prometido que si algún día te necesitaba, que no lo dudara y te llamara. Al principio desecho la idea porque, joder, una parte de mí ya sabes lo orgullosa que es con éstas cosas. Odio pedir cosas, odio que se preocupen por mí, lo odio con toda mi alma. Por otro, te necesitaba en ése momento, te necesitaba fuertemente.

Lo reconozco, no fui lo suficientemente fuerte y terminé cayendo en la tentación, escribiéndote (quizás me ocurrió un poco como a tí el día 2, cuando me mandaste el sms de que te habían despedido). Llegué a pensar (tonta de mí) que actuarías como yo lo hice entonces contigo, pese a que las cosas ya se habían acabado entre nosotros, y que quizás, podría contar contigo en ése momento como amigo. Tal cosa finalmente no sucedió. Me enviaste un mensaje frío, seco e impersonal que sinceramente, pese a que me lo merecía por lo que te hice (y lo reconozco), me dolió mucho porque, el día 2, pese a que las cosas se habían acabado entre nosotros, cuando tu me escribiste el sms yo no lo dudé un segundo y estuve ahí. No necesité señales, no necesité carteles de neón, no necesité que me lo pidieras claramente... Sabía que me necesitabas porque simplemente, te conozco. ¿Cómo no ibas a saberlo tú? Pues error, porque me equivoqué.

El 19 fue el final... Ése día, después de escribirte lo que te escribí por Telegram, decidí coger el toro por los cuernos y hacer lo que pensé que harías tu con mi "mensaje hiriente". Bloquearte, borrarte y tratar de olvidarte. Cuando me contestaste por correo electrónico, me sentía tan jodidamente destruida por todo lo ocurrido, tan arrepentida por no haber sido clara contigo y no habértelo contado todo, que ni fuerzas me quedaban para escribir. Así que, con el poco aplomo que me quedaba, decidí contestarte como buenamente pude en ése momento (porque sé que de haberme tomado mi tiempo para hacerlo de otra forma más calmada, habrías pensado que me importabas una mierda y NO, NO es así).

Lo lamento, y te pido disculpas por ello.

En cuánto al "mensaje hiriente"... Sí, sé que te dolió y te lo dije en el audio.  No voy a esconderme porque sí, la intención principal era ésa, hacerte daño para así evitarte y evitarnos un gran mal a la larga. Porque la cagué, porque por amor, por cariño, por gilipollas, decidí callarme muchas cosas, muchos fantasmas que me atormentaban y atormentan... ¿Qué podía hacer? Sinceramente aún no lo sé. Creo que la situación se me salió de las manos y terminé completamente desbordada, y actué en caliente, de mala manera.

Por todo ello, también te pido disculpas. Sé que no arreglo nada con ello, se que nada va a cambiar, pero necesitaba decírtelo, contártelo todo. Sólo espero que lo leas...

Como apunte final, he de admitir que me dolió muchísimo lo que hiciste con mi lista de reproducción en Spotify. Pensé que esa fotografía la habías hecho para mí... ¿Por qué denunciarme por ello? Ésa lista es lo único que a veces me reconforta. La lista y los recuerdos, que no son precisamente pocos... Sinceramente, no lo comprendo. ¿Para qué hacerme más daño? ¿Crees que pese a todo, me lo merezco?

Es curioso, pero éste hecho me ha recordado a cierta vez (hace muchos años) en la que, sin decirme nada y por un arranque por tu parte, eliminaste el blog de Evanescence en el que ambos habíamos trabajado juntos. Y todo ¿porqué? Porque habíamos discutido (seguramente por alguna gilipollez, no lo recuerdo) ya sabes, éramos jóvenes, inmaduros, alocados...

Pero ahora, pensándolo fríamente, me ha hecho hasta gracia el símil de un suceso a otro (aunque repito que ayer, cuando me llegó la reclamación por correo, monté en cólera).

Porque sí,

ADEMÁS DE PERSEVERANTE, ERES UN GILIPOLLAS INTEGRAL.

Lo sabes, lo sé, lo sabemos.

Gracias por todo (lo bueno y lo malo), de verdad... 


(Fotografía: 𝕷𝖚𝖓𝖆 𝕹𝖔𝖝 𝕱𝖑𝖊𝖚𝖗𝖊𝖙)

Comentarios

Entradas populares de este blog

A New Year's Day...

¿Cómo empezar a escribir? ¿Cómo volcar tantos y tantos sentimientos de forma sosegada, ordenada y que, de la misma manera, sea "entendible" para el lector? No me entiendo ni a mí, como para hacer que cualquier ser extraño logre comprenderme a través de una entrada que, muy seguramente, no leerá nadie. Seré breve... Se acabó. Y ésta vez, estoy segura de que será la definitiva. No porque lo presienta, tampoco porque ÉL haya cerrado sus puertas porque, hasta ahora (01/01/2024-16:10 de la tarde) no lo ha hecho. Si no, porque así yo lo he decidido. Porque hay cosas que es mejor dejar donde estaban, en el pasado... Dolores que no merecen ser rememorados, así como sentimientos enterrados que no deben ser exhumados. ¿El principal detonante? Llevaba semanas agotada mentalmente, con mi ansiedad por las nubes y me temo que la principal causa, era su presencia nuevamente en mi vida. Le di todo, absolutamente TODO de mí. Mi paz, mi paciencia, mi amor, mi apoyo, mi comprensión, mi cariño y...

Feliz día de la mujer

No soy feminista. Tampoco pertenezco a ninguna clase de colectivo. Pero en cambio, sí que soy fiel defensora de la igualdad y la equidad entre ambos sexos... Tengo 33 años, y a mis 15 sufrí un intento de violación por parte de un tío que decía ser "mi amigo" en su casa. Al contrario de lo que se suele decir, nunca, jamás de los jamases ésta persona dio indicios de nada semejante. Simplemente habíamos quedado en la calle, hacía calor, y con ésa "excusa" el me invitó a su casa para beber algún refresco, resguardarnos del calor, y quizás ver alguna serie/película. Yo le creí, confié en él y finalmente... Intentó sobrepasarse a plena fuerza bruta, sobre mí. Lo siguiente que recuerdo, es que yo opuse toda la resistencia que pude pese a que él era un tío de mas de 100 kg y yo, una chica de unos 60/70 kg. Ya me había quitado algunas prendas de ropa cuando yo, no sé ni como ni de donde saqué las fuerzas necesarias, conseguí zafarme de él, y salí corriendo de su casa, despav...

No estamos en agosto, estamos en diciembre...

Primera entrada, y aún no sé muy bien qué escribir. Es extraño y si lo miras bien, hasta gracioso porque la idea del blog llevaba revoloteando en mi cabeza desde hace más o menos un mes. Y lo que he hecho hoy, sólo ha sido la excusa perfecta que necesitaba para hacerlo, el paso decisivo. La idea de "A new Daylight" ha surgido desde la desesperanza, la rabia, y el miedo como único fin para desahogar mis verdaderos pensamientos, sentimientos y pesares. Un lugar donde destilar veneno sin miedo a sentirme juzgada o observada por ello. ¿El título? Se lo debo a Él . Pues es un juego de palabras perfecto entre una de nuestras canciones ( "Daylight" de Taylor Swift ), y el último tweet que le dediqué hace unas horas en mi perfil personal. Y aquí estoy, escribiendo lo que será la primera entrada sin saber exactamente como reflejar en palabras como me siento en éstos momentos... Creo que la definición de "peor ser sobre la tierra" se quedaría corto, pero desdichada...

Yo, yo y yo...

Estoy en un proceso de mi vida en el que sólo me enfoco en mí misma y ya está, puesto que estoy atravesando por un momento de crecimiento personal y también estoy saliendo de ciertas situaciones muy complejas que he vivido. Estoy sanando y poco a poco sigo hacía delante con mis propósitos de vida... Durante este tiempo he aprendido unas cuantas lecciones, valiosísimas en las que se encuentran el no desgastarme por nada ni por nadie, no llegar al punto de perderme por los demás ni mucho menos insistirle a alguien que por un motivo u otro, no quiera quedarse a mi lado. Quien se quiera ir, que se vaya, no voy a seguir perdiendo mi valioso tiempo con personas que no merecen nada, ni tan siquiera una migaja de mis atenciones. Estoy en un proceso muy complejo donde estoy trabajando en mi y mi persona y estoy aprendiendo muy poquito a poco a no pelearme conmigo misma, a valorar de forma positiva mis momentos de soledad para así poder distinguir quien sí y quien no se merece que le haga un hue...