Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2024

Feliz octavo mesario J.

Otro mes más que nos aguantamos mutuamente tú y yo... ¿Quién me iba a decir a mi que Twitter, la red social más absurda que existe, me iba a dar a una de las personitas más importantes y más especiales de mi vida a día de hoy? Apareciste en el momento indicado que más te necesitaba y cuando menos lo esperaba. Me había cansado de esperar(te), de buscar(te) para poder encontrar(te). Y es curioso porque, justo cuando ya me había dado por vencida y había perdido la esperanza... Apareciste y me alegraste la vida con tu luz. Te lo he dicho una y mil veces pero, por favor, permíteme que lo haga una vez mas: Gracias, por todo lo que me das día tras día. Gracias, por ayudar a levantarme cuando más lo necesitaba. Gracias, por ser mi bastón en los momentos de adversidad. Gracias, por apoyarme siempre, incluso cuando no estás de acuerdo con las decisiones que tomo. Gracias, por quererme como me quieres y aceptarme como soy. Gracias, por ser un amigo de verdad, pero más que un amigo... Un hermano. ...

Bendiciones...

Bendito tiempo, que avanza de manera inexorable. Benditas experiencias, que ayudan a forjar nuestros carácteres de la manera más sabia que existe. Benditas decepciones, porque gracias a ellas vamos aprendiendo poco a poco de la vida. Benditas buenas compañías... ¿Qué sería de mi sin ellas? Benditas casualidades, que nos sorprenden con el absurdo plan del azar. Benditas lágrimas, que limpian y purgan nuestras almas atormentadas. Benditas sonrisas, que aumentan las endorfinas liberadas en nuestro cerebro. Benditos ángeles de la guarda, que nos cuidan e iluminan desde arriba. Bendito amor, el de verdad, de corazón, no el que nos intentan inculcar desde pequeños... ¡Bendita vida! (Fotografía:  𝕷𝖚𝖓𝖆 𝕹𝖔𝖝 𝕱𝖑𝖊𝖚𝖗𝖊𝖙)

Yo, yo y yo...

Estoy en un proceso de mi vida en el que sólo me enfoco en mí misma y ya está, puesto que estoy atravesando por un momento de crecimiento personal y también estoy saliendo de ciertas situaciones muy complejas que he vivido. Estoy sanando y poco a poco sigo hacía delante con mis propósitos de vida... Durante este tiempo he aprendido unas cuantas lecciones, valiosísimas en las que se encuentran el no desgastarme por nada ni por nadie, no llegar al punto de perderme por los demás ni mucho menos insistirle a alguien que por un motivo u otro, no quiera quedarse a mi lado. Quien se quiera ir, que se vaya, no voy a seguir perdiendo mi valioso tiempo con personas que no merecen nada, ni tan siquiera una migaja de mis atenciones. Estoy en un proceso muy complejo donde estoy trabajando en mi y mi persona y estoy aprendiendo muy poquito a poco a no pelearme conmigo misma, a valorar de forma positiva mis momentos de soledad para así poder distinguir quien sí y quien no se merece que le haga un hue...

Te perdono

Es curioso, pero aquél 26 de enero (día en el que escribí la tan "polémica" entrada/correo titulada "Mis reflexiones a tus reflexiones") no sólo me trajo consigo la tan ansiada paz interior que tanto buscaba si no que sin saberlo, supuso para mí un punto y final a una larga etapa que directa o indirectamente, ha durado la friolera de casi veinte años... ¡Veinte! Dios santo, ¿cuándo me he hecho tan mayor? En ésa entrada y para mi sorpresa (y supongo que para la de todos), hubo cero veneno hacía las partes implicadas (él y yo) y por el contrario, hubo mucha verdad, autenticidad y liberación en cada una de mis palabras. Sin quererlo o esperarlo, él me dio la llave hacía la redención con la entrada que escribió para mí en su blog, y yo por mi parte me levanté del fango, escribí la mía y sin mirar atrás, crucé la puerta y he ido quemando etapas. Después de ésa noche en la que me dejé los cuernos escribiéndole (me), mi alma comenzó a sanar... Dejé de llorar, dejé de lamen...

"Hoy"

Hoy me prometo a mi misma no volver a pensarte, a llorarte, a recordarte, a escribirte. Hoy me prometo no volver a caer en la misma trampa de siempre. Hoy me prometo anteponerme a mi antes que a ninguna otra persona. Hoy me prometo quererme bien y bonito. Hoy me prometo no volver a responderte a ningún mensaje ni mucho menos, escribirte alguno. Por ti hubiese dado mi propia vida, lo sabes, lo sé, lo sabemos. Pero poco a poco me la estabas quitando. Así que, por primera vez en mi vida voy a cumplir mis promesas. ¿La primera? Olvidarte para siempre. ¿La segunda? Amarme incondicionalmente pase lo que pase, aunque eso signifique perderte. (Fotografía:  𝕷𝖚𝖓𝖆 𝕹𝖔𝖝 𝕱𝖑𝖊𝖚𝖗𝖊𝖙)

3MSC

Y de repente te das cuenta que todo ha terminado. Ya no hay vuelta atrás, lo sientes,  y justo entonces intentas recordar en qué momento empezó todo y te das cuenta de que fue mucho antes de lo que recordabas. Y es justo en ese momento en el que te das cuenta de que las cosas sólo pasan una vez. Y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo... Ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.

Y llegó febrero...

La cuesta de enero (como la llaman algunos) ha concluido y febrero ha llegado... Para quedarse. Seguramente para el resto de seres mortales, diciembre y enero han sido los meses más bonitos y especiales del año por eso de la navidad, las fiestas, la familia, etc. Pero personalmente, para mí fueron meses infernales, cargantes y asfixiantes. Es curioso como un mes cualquiera como lo es febrero para los demás (también conocido por ser "el mes del amor") a mi me haya dado la paz y tranquilidad que tanto andaba buscando desde mediados de octubre. Hace apenas algo más de dos semanas, pensé que me moriría y de hecho así fue. Una pequeña parte de mí murió. Y dolió (vaya si dolió). ¿Sigue doliendo? Sí, pero cada día menos. Por fin, he sido capaz de mirarme en el espejo sin odiarme ni sentirme culpable, para decirme a mí misma que hice todo lo que pude y lo que sentí en cada momento. Que dí lo mejor de mi, y precisamente por eso, no he de sentirme culpable. Y no, ya no me siento culpab...