Famosa y reconocida de sobra por todos es la frase que dice así:
"El tiempo, lo cura todo"
Pero no, ni el tiempo es el que sana, ni el hecho de sanar ocurre de la noche a la mañana, en un abrir y cerrar de ojos.
Sanar es un proceso largo, tedioso y muy duro que tiene varias etapas... Un día puedes estar roto, en el suelo, sintiendo como éste se abre a tus pies y en cambio al otro, te levantas y sientes cierta seguridad con cada pisada que das, en definitiva; que ya no duele tanto. Y precisamente de eso se trata, de aceptar tu dolor, de asimilarlo, de permitirte sentirlo todas y cada una de las veces que te haga falta hasta que la herida cicatrice para poder comenzar a transformarte y empezar a ver luces, donde antes solo había sombras y dolor.
Ignorar ésto, o hacer como si ése dolor no existiera (ya sea cara a nosotros mismos o a la galería, para tratar de aparentar) sólo nos proporcionará aún más daño y sufrimiento a la larga, lo que se traduciría en un lastre para el proceso de sanación.
Es muy importante no preocuparse por los tiempos. Cada uno tiene los suyos propios y no por ello se es mejor ni peor que nadie. Martirizarse con el factor tiempo pensando que "ya lo deberías de haber superado" es la estupidez más grande del mundo.
Sé valiente, permítete flaquear de vez en cuando, sentir tu dolor en toda su máxima expresión para así aprender a convivir con el, entenderlo y entenderte a ti mismo/a.
Y no te equivoques... Valiente no es aquél que finge haberlo superado, valiente no es quién reniega o huye del dolor, valiente no es ver quién lo supera antes como si esto se tratara de una carrera contrarreloj...
Valiente es quien admite, convive y conecta con sus verdaderos sentimientos, sean éstos cuáles sean.
Sólo así, lograrás salir adelante.
ALGUNAS INSTRUCCIONES MÁS QUE TENER EN CUENTA:
- Recordad y tened siempre muy presente que vuestra tarea no es salvar ni sanar a nadie, si no tratar de sanar lo que os unió a ésa persona/s en cuestión. En definitiva: Sanaros a vosotros mismos.
- Habrá días mejores y días peores. Básicamente, que hoy tengáis un mal día y veáis todo oscuro, no quiere decir que mañana lo veáis igual.
- Esa/s persona/s en cuestión por la/s que estáis sufriendo, no vale/n más que vosotros mismos. Recordad que nacemos y morimos solos.
- Marcad nuevas rutinas, salid a la calle, id al gym, retomad ésos "hobbies" que por una razón u otra, dejasteis de practicar. Escribid MUCHO, eso ayuda cantidad (si escribís cartas a alguien en concreto, NUNCA las enviéis) guardadlas o borradlas.
- La música es un factor determinante en el proceso de sanación. No os autoflageléis escuchando ésas canciones que os recuerdan a equis persona. Ya llegará el momento en el que podáis escucharlas sin que duela, porque creedme cuando os digo que ése momento tarda en llegar, pero llega.
- Romped todo contacto con la persona en cuestión y cuanto antes, mejor (no os engañéis ni os dejéis engañar por la otra parte con la "posibilidad" de mantener una "amistad", porque hacerlo, sólo valdrá para postergar lo inevitable y entrar en una vorágine de toxicidad sin remedio). Borrad cuanto antes todo lo que tenga que ver con ella, ya sean fotografías, números de teléfono, direcciones, redes sociales... Eso os ayudará a seguir adelante y a dejar de mirar el teléfono/ordenador constantemente, esperando una llamada o mensaje de esa persona que muy probablemente, nunca va a llegar.
Yo lo hice poco después de romper todo contacto, con mi mejor amigo al lado... ¿Y sabéis qué?
No derramé ni una sola lágrima.
- En cuanto a los regalos (siempre hay alguno). Por experiencia propia, no os recomiendo tirarlos a la basura. Mas bien os recomendaría guardarlos en algún lugar apartado lejos de vuestra vista, por lo menos hasta que estéis preparados para afrontar lo sucedido y atraveséis el "duelo". Si tenéis un trastero, un armario, o algo así que no frecuentéis, serían buenas opciones para ello.
Finalmente, cuando estéis serenos, vuestro corazón os dictará qué hacer con todos ésos regalos.
- No os cerréis a la hora de conocer gente nueva con la idea de que ése hueco que dejó/dejaron, jamás será llenado. Porque la idea no es rellenar huecos, no somos el asfalto de una carretera con baches. La idea principal es sociabilizar, abstraeros y divertiros. Lo demás si tiene que darse, se dará con el tiempo, poco a poco (y creedme cuando os digo que, cuando aparezca la persona adecuada, una parte de vosotr@s lo sabrá con total seguridad).
-Si ésa persona ya no os estaba aportando nada bueno, ni positivo, lo mejor que pudisteis hacer es tomar distancias. Es decir, no perdiste absolutamente nada al marcharte (o al marcharse) de su/tu lado, si no mas bien todo lo contrario. Las personas tóxicas son como agujeros negros andantes, arrasan con todo a su paso y sólo generan malestar y negatividad a su alrededor. NADIE se merece que pierdas la poca o mucha salud/paz mental que puedas tener a tu alcance, y si esto es así... ¡Huye! Porque definitivamente, no te conviene.
-No caigáis en las "triquiñuelas" que os quiere tender vuestra mente en momentos de "flaqueza" haciéndoos creer con el tiempo que ésa persona/s, después de todo "no era tan mala/s" porque creedme cuando os digo que, si eso fuese cierto, no habríais tomado la decisión de alejaros de ella/s desde un principio.
-Si lo necesitáis, tomaros un tiempo indeterminado alejados de cualquier foco público (redes sociales, círculos de amistades, círculos familiares, etc). Es completamente normal que llegados a un punto, ése tipo de 'encuentros' os puedan abrumar, por lo tanto, si sientes que necesitas un tiempo en soledad, alejado de todo... Tómalo sin miedo.
- Y lo más importante... Rodearos de gente buena, gente honesta, que os quiera, os escuche, os sume y os apoye en esos momentos tan jodidos porque los vais a necesitar y precisamente, son en esos momentos donde os vais a dar cuenta de quién os quiere de forma incondicional y quien no.
El resto, es solo cuestión de tiempo y valentía...
Primero estas tú y luego, los demás. Sé un poquito egoísta.
La clave no es ir a saco a por lo que quieres, si no más bien, hacer balance de la situación e ir a por aquello que necesitas. No siempre lo que quieres coincide con lo que necesitas en ése momento de tu vida, y hay que aceptarlo. Y sí, es duro elegir, muy duro. Pero tu salud física y sobre todo psicológica, te lo agradecerán. Ambas cuestiones tienen que ser innegociables e inamovibles SIEMPRE.
Quereros, quereros mucho por sobre todas las cosas y nunca, jamás, queráis más a nadie de lo que os queréis a vosotros mismos.
(Fotografía: 𝕷𝖚𝖓𝖆 𝕹𝖔𝖝 𝕱𝖑𝖊𝖚𝖗𝖊𝖙)
Comentarios
Publicar un comentario