Que las personas rotas por dentro, corrompen y/o destruyen a otras que están sanas a su alrededor (o al menos, un pelín más sanas que ellos) sin importarles el cómo, el cuando, el dónde ni el porqué.
Mientras que las personas sanas y más empáticas sólo tratan de sanar o ayudar a las personas que están rotas, casi que a cualquier costo y de forma totalmente desinteresada, aunque ello signifique salir un tanto perjudicados
Qué contradictorio... ¿Verdad?
No obstante, en el fondo ésta suposición tiene una gran razón de ser puesto que todos los seres humanos somos luz, pero también y al mismo tiempo, somos oscuridad.
Como resultado a ésta 'dualidad', todos buscamos eso que nos complemente y por desgracia, la oscuridad (al igual que la luz) también lo hace puesto que, como bien dicen por ahí:
"Sin luz, no hay oscuridad y viceversa".
(Fotografía: 𝕷𝖚𝖓𝖆 𝕹𝖔𝖝 𝕱𝖑𝖊𝖚𝖗𝖊𝖙)

Comentarios
Publicar un comentario